Con varios kilos menos, pero de mejor ánimo, Lucho Cuéllar prometió no volver a llorar por Katty García, la bailarina de 17 años con la que vivió un tormentoso romance y quien la última semana lo hundió en una severa depresión al abandonarlo.
El popular “Kiko de la cumbia” señaló que ahora solo quería reír y reencontrarse con sus dos hijos, a quienes descuidó por su trabajo y vida personal. “Quiero pedirles disculpas a todas las personas a quienes les hice daño, especialmente a mis hijos y a mi madre”, precisó.
Negó una posible reconciliación con Katty o con la mamá de sus dos hijos. “En algún momento voy a rehacer mi vida con otra persona”, acotó y dijo no haberse dado cuenta de que la bailarina le había sido infiel.
“Yo estaba enamorado. Quizás no me di cuenta de muchas cosas, pero no soy rencoroso. Igual quiero darle las gracias a ella, porque con lo que me pasó, me di cuenta que no estaba siendo un buen padre”, recalcó y agregó que nunca tuvo intimidad con la joven bailarina.
Afirmó que su ex pareja Marilin tuvo derecho de regañar a Katty, pues no le pareció correcto que salga en un programa de espectáculos y se burle del drama que vivían sus dos hijos.


