
El apellido Yaipén es sinónimo de música y talento en el pueblo de Monsefú. Tres de las más conocidas agrupaciones del momento provienen de este pueblo del norte del país. Una generación de esta familia llegó hace 5 años a Lima para hacer bailar a perro, gato y pericote con un ritmo que pocos conocían o que pocos valoraban.
Sí, me refiero al Grupo 5, agrupación de cumbia que arribó un tanto temerosa a la capital sin imaginar el éxito que desencadenaría. Arrasaron en la radio y la televisión y ahora cruzan fronteras llevando su música por lugares que jamás soñaron como Estados Unidos, Canadá, España, Italia, Francia y Japón.
Elmer Yaipén, líder del grupo, nos concedió unos minutos de su apretada agenda para hablar con nosotros. Y no es un cliché cuando mencionamos sobre sus actividades, pues en realidad estos músicos no paran de tocar. Ya tienen programadas varias presentaciones hasta fin de año, están próximos a lanzar un nuevo disco y pronto estrenarán su miniserie.
Pese a la adrenalina que envuelve actualmente a Elmer Jr., este siempre está dispuesto a recordar las épocas en que su padre, junto a su tío Víctor, fundó el grupo y de las ganas que tienen de conseguir una proyección internacional, en la que no solo los peruanos radicados en el exterior puedan disfrutar de la cumbia norteña, sino también el resto de latinos.
Por Yanina Manrique
Pese a que han alcanzado la popularidad recién en los últimos años, ustedes ya tienen 35 años de trayectoria.
Ya son 36 años, ahora somos la segunda generación. La agrupación la inició mi padre Elmer con mi tío Víctor. Ellos empezaron con el ritmo de balada; luego, a lo largo de estos años, hemos hecho salsa, merengue, pop y finalmente la cumbia.
¿Cuándo te incorporaste al grupo?
Yo participo desde el año 1991. Me estaba preparando para viajar a estudiar música en la universidad de Berkeley, pero en 1999 murió mi padre y, como el hermano mayor, tuve que hacerme cargo de mi familia y de la orquesta junto a mi hermano Andy.
¿Tú decisión de hacerte cargo del Grupo 5 fue como un deber o era una meta personal?
Cuando mi padre falleció, tuve que quedarme al lado de mi familia, luchar por lo que mi padre nos había dejado en la orquesta. No todo fue fácil. Me acuerdo que al inicio yo me puse a cantar, tenía 20 años. Éramos muy jóvenes y no teníamos conocimiento del negocio. Felizmente ahora estamos gozando de esta oportunidad que se nos ha dado.
Ustedes han contado que, antes de todo el éxito del que ahora gozan, tuvieron muchas carencias.
Sí, recuerdo que viajábamos en el camión de los equipos con mucha incomodidad, aunque la gente no se daba cuenta de eso porque solo iba a escuchar nuestras canciones. Felizmente tuvimos la oportunidad de alternar con grupos conocidos como Aguamarina y Armonía 10.
¿Cuál fue la primera ciudad en la que cantaron?
Chimbote fue la primera ciudad que nos dio la oportunidad de tener trabajo, luego Trujillo, el norte chico y de ahí a Lima. Una vez que entró a la radio y televisión, el Grupo 5 se convirtió en el ‘boom’ que es ahora.
Y fue con una canción bastante pegajosa como “La culebrítica”…
Sí fue una canción que nos marcó. Nosotros no habíamos grabado ese tema, solo lo tocábamos en vivo ya que era una canción mexicana que adaptamos. Pero en la radio y la televisión nos pedían “La culebrítica”, así que tuvimos que grabar y eso fue lo que nos abrió las puertas. Fue algo bastante asombroso y hasta ahora la seguimos tocando.
Actualmente, ¿qué es lo que ha cambiado para ustedes?
Ahora tenemos más comodidades, ahora mucha gente nos recibe con los brazos abiertos, ya sea dueños de hoteles o restaurantes. Gracias al sacrificio de cada uno de los chicos hemos ido ganando el cariño de la gente. Por eso en el escenario tocamos por horas, hasta que el público quede satisfecho completamente.
Sin embargo, el éxito también les ha traído problemas. Ustedes han sido el blanco de peligrosos delincuentes.
A mí me dijeron que uno crecía en todo, incluso en problemas (risas). En realidad es algo que estamos aprendiendo y nunca dejaremos de aprender. Y es verdad, a raíz del ‘boom’ de la cumbia se hicieron muchos reportajes de dinero exagerado que se manejaba y en realidad no es tanto así. Un baile de cumbia origina trabajo para mucha gente a la que hay que pagar: para los que venden cerveza, la comida, la gente que pega los afiches, las banderolas. Además, están los permisos municipales, los impuestos que hay que pagar. Es un sacrificio que cada grupo musical tiene que hacer por conseguir lo que quiere. Por ejemplo, nuestra meta era venir a Lima y llenar un local y lo hicimos.
¿Imaginaste todo este éxito?
La verdad, no. Es como un sueño porque no es fácil, hay mucha responsabilidad, pero es un orgullo para nosotros y para nuestras familias
¿Qué cosas has tenido que sacrificar con todo este flujo de trabajo?
Conversando con uno de los músicos en una presentación en San Francisco me contaba que no pudo estar presente en la fiesta de promoción de su hijo por cumplir con una gira. Así tenemos varios casos, pero tenemos claro que pasamos por una buena etapa y estas oportunidades las tenemos que aprovechar. La juventud no es eterna.
Muchos han asegurado que si bien la cumbia ahora goza de gran aceptación del público, en algún momento bajará la euforia y dejará de sonar como le pasó a otros géneros musicales. ¿Qué piensas al respecto?
La cumbia siempre ha existido y hay grupos como Aguamarina y Armonía 10 que tiene muchos años haciendo su música. En el norte, toda la vida se ha bailado cumbia, así como en las ferias patronales. Solo que esta vez, gracias a los canales, diarios y radios, se difundió más en Lima.
En tal caso, mantenerse en la preferencia del público ya dependerá de cada agrupación.
Sí, creo que hay espacio para todos los géneros, lo único que nos queda es continuar grabando buenos temas para seguir sonando en las radios. Hay muchas agrupaciones que han podido mantenerse a lo largo de los años y esa es nuestra meta, a eso apuntamos. Por ejemplo, a Lima venimos a tocar una o dos veces al mes porque hay otros mercados que no queremos olvidar. Además, seguimos mejorando el espectáculo. Te cuento que ahora contamos con sonido aéreo, lo que antes solo se veía en espectáculos internacionales.
Hhay muchas agrupaciones que se han formado aprovechando la coyuntura y se han subido a la cresta de la ola de la cumbia.
Siempre existe eso, pero también creo que hay agrupaciones que necesitan una oportunidad, que tiene talento y que de alguna u otra manera se lo han ganado. Además, hay mercado para todos.
Me sorprende que digas eso porque sé que existe mucha rivalidad en el mundo de la cumbia. Se han escuchado muchos dimes y diretes.
La rivalidad viene más de la gente que maneja a los grupos, entre empresarios y algunos medios de comunicación que se dedican a este negocio. Es triste que suceda esto, pero entre músicos sí nos llevábamos superbien.
¿Qué fue lo más fuerte que les han hecho para perjudicarlos?
Qué no nos ha pasado o qué no nos han hecho. Hay medios que solo tratan de hacer daño. Incluso, hay una radio que hace tres años no pasa ninguna canción del Grupo 5. El público sabe cuál es, yo prefiero no decir el nombre.
También hubo cantantes que pertenecían al Grupo 5 y que, debido a la popularidad que ganaron, decidieron dejarlos para ser solistas o tener sus propias orquestas.
Todos tienen derecho a querer ser solistas, pero hay que hacerlo con la humildad de siempre sin salir a hacer daño a nadie. Creo que han cometido muchos errores por hacerle caso a equis personas. Lo mejor es enfocarse en la buena música.
¿Te molestó que esas personas que habían estado en la agrupación salieran a hablar mal de ti?
Me molestó mucho. Si un vocalista que graba uno o dos temas ya quiere hacerse solista, pues que lo haga, no lo voy a retener; pero sin hacer daño ni hablar tonterías. Todo da vueltas, por eso nunca hago nada en contra de nadie. De nuestra parte, solo intentamos llevarnos bien entre todos, tratar de brindar una buena imagen al público, que es lo que se merece porque ellos nos dan la oportunidad de tener trabajo.
También pasó lo mismo con los hermanos Yaipén, que son tus tíos…
Ellos han trabajado en el Grupo 5. Mis tíos Walter y Javier decidieron separarse, pues tenían la ilusión de formar su propia agrupación. En nuestra familia hay tres orquestas: Grupo 5, Candela y Hermanos Yaipén. Cada quien tiene su talento. Se han dicho tantas cosas, quizá alguna vez hablaron de más y yo, comercialmente, pude haber respondido, pero antes pienso en mis padres y en mis tías. Por eso siempre que regresó a Monsefú vuelvo con la cabeza en alto y duermo tranquilo. Ahora las cosas están bien, nos está yendo bien a toda la familia.
INCURSIONANDO EN OTROS MEDIOS
Decidieron incursionar en el cine e hicieron su primera película “Motor y Motivo” que fue todo un éxito de taquilla.
Estamos agradecidos porque no se imaginan el esfuerzo que es. Tuvimos que dejar a la familia y las presentaciones para hacer el rodaje de la película. Fue bastante sacrificado, no teníamos tiempo para nada.
¿Qué tal la experiencia de actuar?
Fue bonita, tuvimos una preparación previa y la ayuda de actores principales como Carlos Gassols, Carlos Cano, Herta Cárdenas y de la gente que nos dirigía.
¿Cómo va la miniserie?
Bien, ya empezaron las grabaciones. Si bien el trato inicial fue con Panamericana TV, después vino el cambio de administración, entonces la productora Michelle Alexander nos dijo que iba a tratar de ubicar la miniserie en otro canal y, por cosas del destino, ahora estaremos en América Televisión.
¿En este proyecto también actuarán los integrantes del grupo?
También queremos actuar. Sé que será más rápido que hacer la película y queremos estar en algunos capítulos porque es lo que la gente nos ha pedido. Espero que les guste, podrán conocer toda la historia del grupo.
¿Existe la meta de la internacionalización?
Nos hemos estado promocionado un poco en México y en EE.UU. Hemos podido mostrar nuestra música a otros públicos latinos como Colombia, Ecuador y Bolivia. Queremos seguir creciendo. Recientemente hemos estado en Seattle, Dallas, Los Ángeles, Virginia, San Francisco y volvimos a Canadá. Lo que más recuerdo del viaje fue que en Vancouver nos hicieron cantar el Himno Nacional, fue muy emotivo y era una nostalgia tremenda.
¿Tienen pensado sacar un nuevo disco?
Sí, ya hemos lanzado algunos temas como “Tu hipocresía”, “Prometo olvidarte” y “Puro corazón”. En un mes esperamos terminar de grabar. Definitivamente, antes de fin de año lo lanzamos.
¿Qué presentaciones se vienen?
Bueno, el 15 de diciembre tocaremos en el Madison Square Garden para una radio de EE.UU., La Mega. Estarán artistas de talla internacional como Marc Anthony, Juanes, entre otros. Creo que han visto la capacidad que tiene la agrupación de congregar tanta gente. También estamos yendo a los aniversarios de Arequipa y Tacna, y haremos giras por otras ciudades de país. Además, en octubre nos vamos tres semanas para Europa y así esperamos llevar nuestra música por donde se nos solicite.







